Las historias más conmovedoras que el Mundial dejó fuera del marcador

El Mundial revela historias humanas que trascienden el fútbol y el marcador Un Mundial siempre deja mucho más que resultados. Es una ventana que nos acerca a costumbres de países…

El Mundial revela historias humanas que trascienden el fútbol y el marcador
Un Mundial siempre deja mucho más que resultados. Es una ventana que nos acerca a costumbres de países lejanos y nos regala imágenes inolvidables, no solo de extraordinarias jugadas de fútbol o goles perfectos, sino también de experiencias humanas que permanecen en la memoria.

En unas semanas, por ejemplo, todos terminamos cantando el “Row, row, row” de los noruegos, admirando la disciplina y humildad de los japoneses o descubriendo tradiciones que nunca habíamos visto. También conocimos las menos admirables, como las de algunos hinchas de México que dejaron una imagen lamentable.

Asimismo, descubrimos a futbolistas que convertimos en personajes casi mitológicos, como si durante un mes dejaran de ser personas para convertirse únicamente en representantes de un país y existieran solo para esos 100 o 150 minutos que permanecen sobre la cancha.

Detrás de cada partido existen historias personales que nunca se detienen

Pero la vida no hace pausas porque ruede una pelota. Mientras nosotros debatimos una jugada, existen mil historias desarrollándose fuera del campo de juego.

De pronto, un entrenador recibe la noticia de la muerte de su madre, un jugador descubre que será padre y otro debe despedirse de un hijo que nunca llegará a nacer.

Y, aun así, pocas horas después tienen que salir a un estadio con 80 000 personas esperando que corran, jueguen bien y ganen, mientras enfrentan situaciones personales que el público rara vez conoce.

Vozinha y el abrazo que emocionó al mundo durante el campeonato mundial

Pudimos conocer al caboverdiano Josimar Dias, más conocido como Vozinha, quien se convirtió probablemente en el personaje más querido por propios y extraños. A sus 40 años debutaba en un Mundial, al igual que su selección.

Cabo Verde llegó invicto hasta los dieciseisavos de final, donde fue eliminado nada menos que por Argentina, actual campeón del mundo. Sin embargo, el resultado deportivo pasó a un segundo plano.

La imagen que conmovió a todos fue el abrazo con su madre, quien logró viajar a Estados Unidos gracias a la intervención de las autoridades del Departamento de Estado en los trámites de la visa. Según contó el arquero, él no había podido asumir ese costo. No hubo trofeo en ese instante, solo un hijo reencontrándose con quien más quería.

Historias de sacrificio familiar que fortalecieron grandes carreras deportivas

Otras historias hablan de sacrificios cotidianos. El arquero paraguayo contó que, cuando nació su hijo, tuvo que vender hasta sus chimpunes para poder mantener a su familia.

Años después respondió dentro de la cancha a quienes habían dudado de sus capacidades, demostrando que detrás de cada logro existen esfuerzos invisibles para la mayoría.

Son testimonios que recuerdan que muchos deportistas llegan a la élite después de superar dificultades económicas y personales que pocas veces aparecen en las estadísticas.

El éxito deportivo nunca está por encima de la vida y la familia

También existen momentos que recuerdan que el éxito no lo es todo. Marc Cucurella rompió en llanto al hablar del autismo de su hijo Mateo durante una entrevista realizada por otro niño autista que se ha convertido en un fenómeno en redes sociales.

El futbolista explicó que esa experiencia transformó completamente su manera de entender la vida y sus prioridades.

Reconoció que el fútbol, por importante que parezca, nunca estará por encima de aquello que realmente resulta esencial para cualquier ser humano.

Infancias marcadas por la guerra y la adversidad antes del reconocimiento

Hay historias que comenzaron mucho antes de que estos seres humanos ingresaran al mundo del fútbol. Luka Modrić aprendió a convivir con la guerra cuando apenas era un niño.

El asesinato de su abuelo y el desplazamiento forzado de su familia durante el conflicto de los Balcanes marcaron una infancia vivida entre hoteles improvisados y estacionamientos donde jugaba con una pelota mientras alrededor caían bombas.

Quizá por eso hoy transmite una serenidad que parece inmune a la presión y que inspira a millones de aficionados alrededor del mundo.

Detrás de cada camiseta siempre existe una historia que merece respeto

El marfileño Amad Diallo también llegó al fútbol cargando una historia impensable para la mayoría. De niño fue víctima de una red de trata de personas que lo llevó a Italia utilizando documentos falsos.

Antes de convertirse en figura, tuvo que sobrevivir a una realidad infinitamente más dura que cualquier partido o cualquier derrota deportiva.

Por eso, al margen de si algún jugador tiene un buen día o uno muy malo, nunca olvidemos que detrás de cada camiseta hay alguien que extraña a sus hijos, teme por sus padres, arrastra pérdidas, recuerda una guerra, carga una infancia difícil o simplemente intenta hacer bien su trabajo mientras la vida sigue ocurriendo.

Patricia Salinas Oblitas

Patricia Salinas Oblitas
Periodista de Espectáculos – Colegio de Periodistas
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Fuente: facebook.com


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