¡¡ALERTA!! El Niño 2026-2027: cómo prevenir la escasez de alimentos y agua

» El Fenómeno El Niño 2026-2027 plantea desafíos para la alimentación, el abastecimiento de agua potable y la economía de miles de familias peruanas. Prepararse con anticipación permitirá reducir riesgos,…

» El Fenómeno El Niño 2026-2027 plantea desafíos para la alimentación, el abastecimiento de agua potable y la economía de miles de familias peruanas. Prepararse con anticipación permitirá reducir riesgos, afrontar posibles variaciones de precios y organizar respuestas solidarias en cada comunidad.

El Niño 2026-2027: cómo prepararse ante posibles dificultades

El calentamiento del mar puede alterar las condiciones climáticas y provocar lluvias intensas, inundaciones y huaicos en algunas regiones, mientras otras podrían enfrentar precipitaciones insuficientes. Los efectos dependerán de cada localidad y de la evolución del fenómeno.
El ingeniero agrónomo William Arteaga, docente de la Universidad Nacional Agraria La Molina, explica que la prevención debe considerar la producción agrícola, el transporte de alimentos y la disponibilidad de agua para consumo humano.
Para las familias, la mejor respuesta consiste en informarse, organizar las compras y mantener reservas prudentes de productos esenciales. No se trata de acumular alimentos, sino de anticiparse a eventuales interrupciones temporales del abastecimiento.

Qué alimentos podrían escasear o subir de precio durante El Niño

En Piura y Tumbes, los cambios climáticos pueden afectar cultivos como limón, mango, plátano y arroz. Las lluvias excesivas, las inundaciones y las dificultades de transporte podrían alterar las cosechas y la llegada de productos a los mercados.
En Lambayeque y La Libertad, el arroz, el maíz y diversas hortalizas requieren especial atención. El exceso de agua puede perjudicar los terrenos agrícolas, mientras que los daños en carreteras dificultan el traslado de las cosechas hacia las ciudades.
En la sierra, productos como papa, maíz, habas y quinua también pueden verse afectados por lluvias fuera de temporada, enfermedades de los cultivos o falta de humedad. Cada región necesita medidas adaptadas a sus condiciones agrícolas.

Alternativas económicas para mantener una alimentación variada

Si el arroz aumenta de precio, las familias pueden considerar papa, camote, yuca o quinua, de acuerdo con su presupuesto y disponibilidad local. Estos alimentos aportan energía, aunque sus composiciones nutricionales no son exactamente iguales.
Cuando la papa se encarece, el camote, la yuca y el olluco pueden ayudar a variar los platos cotidianos. Lo importante es comparar precios, aprovechar los productos de temporada y elegir alimentos que permitan alimentar a toda la familia.
Si el limón resulta demasiado caro, la naranja y la mandarina son alternativas que aportan vitamina C. También conviene incorporar menestras, huevos y otras fuentes accesibles de proteínas para mantener una alimentación variada y equilibrada.

Verduras, frutas y productos de temporada para ahorrar en casa

Cuando escasean algunas verduras de hoja, como la lechuga, pueden utilizarse acelga, repollo, col, brócoli o espinaca, según los precios y la oferta disponible. Alternar ingredientes ayuda a evitar que un solo producto determine el menú familiar.
Comprar frutas y verduras de temporada en mercados cercanos puede resultar más económico que adquirir productos escasos o transportados desde lugares lejanos. Antes de comprar, conviene comparar precios, revisar su estado y calcular cuánto se consumirá.
Planificar las comidas para varios días también reduce el desperdicio. Una lista de compras, el almacenamiento adecuado y el aprovechamiento de los alimentos sobrantes en preparaciones seguras ayudan a cuidar el presupuesto sin sacrificar variedad.

Cómo organizar una despensa familiar ante posibles emergencias

Una despensa preventiva puede incluir arroz, avena, fideos, menestras, conservas, aceite y otros productos de consumo habitual. La selección debe responder al número de integrantes del hogar, sus necesidades alimentarias y el presupuesto disponible.
Es preferible comprar cantidades moderadas y reponer lo consumido antes de que los productos se agoten. Revisar las fechas de vencimiento, mantener los envases cerrados y almacenar los alimentos en lugares secos ayuda a evitar pérdidas.
Las familias con bebés, adultos mayores o personas que necesitan dietas especiales deben considerar sus requerimientos particulares. La prevención también implica disponer de alimentos apropiados para quienes requieren una atención nutricional diferenciada.

Agua potable: por qué las lluvias intensas pueden afectar el servicio

Las lluvias fuertes pueden arrastrar barro, sedimentos y residuos hacia los ríos, aumentando la turbidez del agua. Estas condiciones dificultan su tratamiento y pueden obligar a interrumpir temporalmente algunas captaciones o plantas de potabilización.
Las inundaciones y los huaicos también pueden dañar tuberías, estaciones de bombeo, canales y otras instalaciones. Si ocurren averías en puntos importantes del sistema, determinados barrios o distritos podrían experimentar restricciones del suministro.
En otras cuencas, la falta de lluvias suficientes puede reducir los aportes a los reservorios. Por eso, el cuidado del agua debe mantenerse durante todo el año, tanto en escenarios de abundancia como cuando existe riesgo de escasez.

Cuánta agua almacenar y cómo conservarla segura para beber

Como referencia preventiva, una familia puede calcular aproximadamente cuatro litros de agua por persona al día durante tres días, equivalentes a doce litros por integrante. Esta cantidad cubre bebida y preparación de alimentos, pero no toda la higiene personal.
El agua debe guardarse en recipientes aptos para consumo humano, previamente lavados, con tapa y protegidos del sol, el polvo y los animales. Nunca deben reutilizarse envases que hayan contenido combustibles, plaguicidas u otras sustancias químicas.
Conviene reservar el agua para beber, cocinar, lavarse las manos y limpiar los utensilios indispensables. Si se sospecha contaminación, no debe consumirse directamente: es necesario seguir las indicaciones sanitarias oficiales sobre hervido o desinfección.

Edificios y condominios: revisar cisternas, tanques y motobombas

En edificios y condominios, la prevención requiere revisar las cisternas, los tanques elevados, las tuberías y las motobombas. Una falla mecánica durante una interrupción del servicio puede dejar sin agua a numerosas familias al mismo tiempo.
Los administradores y las juntas de propietarios deben programar la limpieza de los depósitos, verificar las tapas y comprobar el funcionamiento de los equipos. También es conveniente identificar quién atenderá una avería y cómo se comunicará la emergencia.
Las instalaciones deben mantenerse en condiciones sanitarias adecuadas para evitar que el agua almacenada se contamine. Una revisión preventiva cuesta menos que afrontar reparaciones urgentes o problemas de salud derivados de un manejo inadecuado.

Cómo ahorrar agua sin descuidar la higiene ni la salud

Durante una restricción del servicio, se debe priorizar el agua potable para beber, preparar alimentos y mantener la higiene personal básica. Reducir el desperdicio no significa abandonar prácticas esenciales para prevenir enfermedades.
Cuando sea apropiado, el agua utilizada para lavar ropa o platos puede aprovecharse en la descarga del inodoro, siempre que no represente un riesgo sanitario. No debe reutilizarse para beber ni preparar alimentos si no es segura.
También es importante evitar arrojar basura, aceites y residuos sólidos a los desagües. Durante las lluvias intensas, estas prácticas pueden contribuir a los atoros, los desbordes y el deterioro de los sistemas de saneamiento.

Sociedad civil organizada: la prevención comienza en cada barrio

La preparación frente a El Niño no corresponde únicamente a las autoridades. Las organizaciones vecinales, los comedores populares, los mercados, las asociaciones de productores y los centros educativos pueden contribuir a proteger a sus comunidades.
Las juntas vecinales pueden identificar a las personas que necesitan mayor apoyo, organizar canales de comunicación y coordinar acciones preventivas con los municipios. La participación ciudadana fortalece la respuesta colectiva ante posibles interrupciones del abastecimiento.
La solidaridad también debe expresarse en acciones concretas: compartir información verificada, evitar compras excesivas y facilitar ayuda a quienes tienen dificultades para conseguir alimentos o agua. La organización comunitaria permite distribuir mejor los recursos disponibles.

Qué deben hacer las autoridades para proteger el abastecimiento

Las autoridades nacionales, regionales y municipales deben evaluar los riesgos para las carreteras, los puentes, las bocatomas y las plantas de tratamiento. Proteger estas instalaciones ayuda a mantener el transporte de alimentos y la continuidad de los servicios básicos.
En las zonas agrícolas, es necesario revisar canales, limpiar drenes y proteger la infraestructura de riego. Los productores pueden ajustar sus siembras según las condiciones locales y los avisos climáticos, reduciendo la exposición a pérdidas evitables.
La población también necesita información oportuna sobre el estado de las vías, la distribución de agua y los precios de los alimentos. Una coordinación efectiva entre instituciones, productores y organizaciones sociales facilita decisiones oportunas y transparentes.

El Niño exige prevención, consumo responsable y solidaridad

Prepararse no significa asumir que todos los alimentos escasearán ni que el agua dejará de llegar a los hogares. Los impactos pueden variar entre regiones, por lo que las decisiones deben basarse en información actualizada y necesidades reales.
Cada familia puede comenzar con tres acciones sencillas: planificar sus compras, guardar una reserva prudente de agua segura y conocer las medidas de prevención de su localidad. Son pasos accesibles que ayudan a reducir la incertidumbre.
La respuesta más eficaz combina conocimiento técnico, responsabilidad de las autoridades y participación de la sociedad civil. Frente a El Niño 2026-2027, la consigna es clara: prevenir antes que lamentar, cuidar los recursos y proteger especialmente a las personas más vulnerables.
La preparación empieza en casa, pero alcanza su mayor fuerza cuando el barrio, las instituciones educativas, los productores y las autoridades trabajan juntos. La alimentación segura y el acceso al agua son responsabilidades compartidas y derechos fundamentales.

» Francisco Ortega


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Fuentes; Universidad Nacional Agraria La Molina UNALM   ENFEN: comunicados oficiales y seguimiento del Fenómeno El Niño, Comunicado oficial ENFEN N.º 18-2026: perspectivas de El Niño, MINSA: almacenamiento y desinfección segura del agua, OTASS: cuidado del agua potable y del alcantarillado ante lluvias intensas, INDECI: recomendaciones para prepararse ante lluvias intensas, DIGESA: condiciones y manejo del agua segura en emergencias

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