El Bosque de Pómac celebra un gran logro. Ha cumplido 25 años cuidando su naturaleza y ayudando a progresar a la región Lambayeque.
El turismo sostenible en esta zona protegida ha crecido de forma impresionante. Durante el año 2025 recibió más de 15 mil visitantes peruanos y extranjeros.
La gran llegada de turistas ayuda a generar muchos empleos directos. Hoy se benefician más de 170 familias que viven alrededor del santuario.
El turismo dinamiza el transporte local y la alimentación tradicional. También impulsa el guiado en la zona y la venta de hermosas artesanías.
Un tesoro natural único en el mundo
El santuario se creó formalmente el 1 de junio del año 2001. Su principal objetivo es proteger un ecosistema muy especial para el planeta.
Este hermoso lugar alberga la formación de algarrobos más densa del mundo. Estos árboles milenarios crecen fuertes y dan vida a todo el bosque.
La biodiversidad que vive aquí es realmente maravillosa. El bosque es el hogar seguro de más de 100 especies de aves muy llamativas.
Además de su naturaleza, guarda tesoros históricos invaluables. En su interior se descubrieron importantes vestigios de la antigua cultura Sicán.
El poder de la sociedad civil organizada
El éxito de este santuario no se debe solo a las leyes del Estado. Nace del amor profundo de los ciudadanos por defender su propia tierra.
Los pueblos locales asumieron un rol protagónico en esta historia. Ellos defienden el medio ambiente con un compromiso admirable y constante.
La población civil organizada lidera el cambio social en el norte. Sus reclamos por un desarrollo justo y ecológico hoy dan grandes frutos.
Las comunidades demuestran que cuidar la naturaleza es tarea de todos. La sociedad civil vigila que el bosque no sufra daños ni invasiones.
Guardaparques voluntarios un ejemplo de amor
Un pilar fundamental del bosque es su gran red de voluntarios. Son vecinos de las comunidades que donan su tiempo con orgullo.
Actualmente existen 280 guardaparques voluntarios comunales en acción. Ellos recorren el territorio vigilando cada rincón de este santuario.
El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), liderado por su jefe José Carlos Nieto, apoya esta valiosa labor comunitaria.
La presencia de los voluntarios garantiza una protección mucho más efectiva. Su amor por el territorio inspira a las nuevas generaciones del lugar.
Emprendimientos verdes que traen prosperidad
La conservación ambiental abre nuevas puertas para la economía familiar. Cuidar los árboles permite crear negocios innovadores y sostenibles.
La apicultura es uno de los negocios que más ha crecido en la zona. Las abejas producen una miel pura gracias a las flores del algarrobo.
Las mujeres de la zona lideran talleres de artesanía tradicional. Ellas transforman insumos naturales en piezas de arte muy valoradas.
Muchos negocios locales ya lucen el sello Aliados por la Conservación. Esta marca reconoce el esfuerzo por trabajar respetando el ecosistema.
Reconocimiento mundial a la sostenibilidad
La buena gestión comunitaria ha llevado al bosque a los ojos del mundo. Sus altos estándares ambientales ganaron importantes premios.
El santuario posee la Jerarquía 4 en el sector turismo del Perú. Es la máxima distinción que el gobierno otorga a un destino turístico.
A nivel mundial integra la lista del Top 100 Green Destinations. Este premio destaca a las zonas más comprometidas con el turismo verde.
Pómac nos enseña que el progreso y la ecología avanzan juntos. El bosque sigue vivo gracias a las manos unidas de su valiosa gente.
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Fuentes: Santuario Histórico Bosque de Pómac


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